La IA puede ser excelente para el aprendizaje. También puede vaciarlo. Todo depende de cómo se use.
Cuando un tutor de IA está integrado a una secuencia pedagógica, entrenado para preguntar en vez de contestar y diseñado para llevar al estudiante a pensar, la evidencia muestra que puede mejorar el aprendizaje de forma significativa y a escala. Implementarlo bien es difícil, y la mayoría de los productos que hoy se ofrecen a ministerios y colegios no cumplen con esas condiciones.
Del otro lado, el uso libre de LLMs sin propósito pedagógico, o los tutores mal diseñados, se convierten en un atajo que reemplaza el pensamiento del estudiante. La tarea se termina más rápido, pero no hay aprendizaje. Es la razón por la que muchos colegios están volviendo al lápiz y el papel.
Y esta discusión ocurre mientras una porción grande de estudiantes latinoamericanos ni siquiera participa de ella, porque su escuela no tiene conexión o sus docentes carecen de habilidades digitales.
EvidencIA existe para acompañar a esos tomadores de decisión en un terreno movedizo. Conectamos a investigadores, ministerios de educación, universidades y empresas de tecnología alrededor de esa pregunta.